lunes, 28 de noviembre de 2016

MASPALOMAS: EMBLEMÁTICAS MUESTRAS DE ARTE CONTEMPORÁNEO EN LA PLAZA DE COLÓN

La remodelación del Faro, a finales del siglo pasado, convirtió su entorno en un ejemplo del futuro modelo urbanístico y turístico que se pretendía para Maspalomas y Meloneras.

Por Pedro J. Franco López



Durante la década de los 90, cuando el Faro de Maspalomas se convertía en centenario y, junto al monumento natural el Roque Nublo, se instituía en icono indiscutible de la isla de Gran Canaria, su entorno era deprimente y, dejaba mucho que desear; por supuesto, nada acorde para las previsiones que se tenían para con la urbanización Meloneras, ahora mismo la más exclusiva de la isla de Gran Canaria y de Canarias en general.

Largo fue el tiempo de espera, pero al fin, se vio compensado cuando ya daba sus últimos coletazos el siglo y milenio pasados (26 de mayo de 1999), cuando se inaugura la remodelación del entorno del Faro y se le imprime una nueva fisonomía en consonancia con la idea de configurar esta zona de Maspalomas en la nueva ciudad turística del siglo XXI, ya en puertas.

Como no podía ser menos, al acto inaugural asisten la flor y nata de la política y la sociedad canaria que, momentos antes realizaron una visita al Palacio de Congresos, para comprobar el estado de las obras y que se preveía inaugurar en noviembre de aquel mismo año.

La transfiguración de este emblemático entorno consistió en una nueva Estación de Guaguas, el embellecimiento de la Plaza del Faro, dónde se recrea un lago en el que se reúnen elementos de la flora y fauna de la Charca y el Oasis y, el Paseo de Colón, que se prolonga hasta su intersección con la calle Mar Mediterráneo y la Avda. del Oasis; el arquitecto José Francisco Henríquez, coautor del Proyecto, junto a Rafael González Jaraba, venía a decir que: "la síntesis de este nuevo espacio era aunar belleza natural y arte",  o sea, "la unión del arte del hombre a la creación artística de la naturaleza".

Es por lo que junto a la playa de Maspalomas, su Parque Natural Las Dunas y la Charca de Maspalomas y, el Palmeral del Oasis, surgía junto al centenario Faro, una pequeña galería de arte al aire libre para goce y disfrute de la ciudadanía grancanaria y lo más selecto del turismo mundial: "porque así lo demanda este enclave de privilegio, como símbolo y representación de un espacio singular e internacionalmente conocido".

Así tenemos justo a la entrada del Paseo de Colón la escultura denominada "Pórtico", de Facundo Fierro, que consiste en un espacio circular de siete metros y medio de diámetro, compuesto por doce elementos de acero corten, que se entrelazan simulando las hojas de la palmera o las ondas y perfiles de las dunas de Maspalomas, enmarcando adecuadamente el acceso peatonal que se inicia (o culmina).






 













A continuación tenemos un escultórico y gigantesco "Grano de Arena", de los artistas Agustín Ibarrola, José Duarte, Juan Serrano, Ángel Duarte  y Juan Cuenca (Equipo'57), y que, según los autores, tendría que estar levitando sobre una lámina de agua, lográndose la antigravedad, con un sistema de empotrado de iluminación a través del agua. (Y, así fue durante diecisiete años); ahora, su estanque figura rellenado de tierra y picón y, con una plantación de cactus. Sus perfiles y volúmenes semejan las líneas ondulantes de las dunas y fue realizada en una sola pieza de piedra marmórea de Cabra (Córdoba), dándose la circunstancia de que un ejemplar de esta obra, a pequeña escala, figura en el Centro Cultural Reina Sofía, de Madrid.





En la entrada al Paseo del Oasis y, entre el Hotel Maspalomas Oasis y el Hotel Faro, tenemos la obra escultórica "4 Ramsés" ó "Ramsés II", de Andreu Alfaro.  Cuatro elementos de mármol de Carrara, tratados de manera artesanal y que lucieron en el patio de entrada del pabellón español de la Bienal de Venecia de 1995. A decir del autor, la hizo pensando en los hombres que hicieron posible la estatuaria egipcia, sintetizándolos a través de un testigo único: Ramsés. Un grupo de testigos eternos de dioses que nos observan y nos observarán durante siglos: "una de las civilizaciones más importantes del mundo, la egipcia, de África, ahora representada en Gran Canaria-Maspalomas, que también es Europa, y que también es África", manifiesta Alfaro.



Finalmente, tenemos a "La Fuente de la Morena", con autoría artística de la escultora vasca Virginia Quevedo, y que además figura en la galería de esculturas de la entidad "Eztandart esculturas y escenografías (Benito Valladares)" junto con la fuente de "Los Dragones" que está en los jardines del interior del Hotel Costa Meloneras.

Patrocinada por la entidad Lopesan, es con diferencia, la escultura más mediática de la zona, por su situación junto al Faro y por hacer de punto de inflexión entre las urbanizaciones turísticas de Maspalomas y Meloneras; a la vez que queda unida por un paseo de esbeltas palmeras a la Fuente de Los Dragones, situada en las mismas entrañas del hotel.

La leyenda urbana es que, con esta escultura, se pretendió hacer un homenaje al pintor canario Néstor Martín-Fernández de la Torre y se le nomina: "La Noche: niño cabalgando a una morena".

Pero también nos comentan que la autora quiso emular de alguna manera en la ciudad turística de Meloneras,  a la "Chica con Delfín", que está junto al puente de la Torre de Londres" y otras que figuran en las grandes ciudades europeas y, que a su vez remedan al "Eros cabalgando a un delfín", del surtidor de fuente del yacimiento arqueológico de la mítica ciudad de Éfeso.

De todas las maneras, añadir a lo expuesto que, la ostentosidad de la obra de arte y la sinuosidad de la morena, con su cuerpo erguido musculoso y  anguiliforme, con sus afilados y poderosos dientes que hacen de surtidor, ha logrado lo que toda escultura aspira: que el público la haga suya.


Finalmente y, volviendo a la plaza del Faro y el Paseo de Colón, llamar la atención sobre la magnífica columnata apergolada que la recorre casi de un extremo a otro y, sobre todo,  al entrañable rincón con escalinatas y en semicírculo, especie de Tagoror, a la espera siempre de un encuentro de poetas, pensadores o, cuentacuentos e historietas, sin ir más lejos.

Para que todo quede dicho, también dejar de manifiesto que, en su día y, por pleno corporativo se acordó el nominar al Paseo de Meloneras con el nombre de "Paseo Príncipe de Asturias" y, así está (sin pena ni gloria) el monolito que lo recuerda.


lunes, 14 de noviembre de 2016

LAS ESCULTURAS DE LA AVDA. DE TIRAJANA (PLAYA DEL INGLÉS Y SAN FERNANDO)



LA DE TIRAJANA: UNA AVENIDA CON ARTE.

         Un museo al aire libre que, con el tiempo y la cotidianeidad, se mimetiza y pasa desapercibido.

Artículo publicado por el Periódico La Provincia/Diario Las Palmas el lunes, día 14 de noviembre de 2016. 
Por Pedro J. Franco López.




La Avenida de Tirajana, arteria principal de Playa del Inglés, en la zona turística Maspalomas Costa Canaria, luce desde hace ya veintitres años una colección de esculturas de gran formato y notable potencia visual y estética.

El motivo de nuestra columna, no es otro que el de poner en valor estas excelentes obras de arte porque, de todos es sabido que el arte en la calle, de contemplarlo y tropezártelo día a día y durante tantos años, acaba por mimetizarse y pasar desapercibido, lo que nos lleva a obviarlas y no admirar la obra en su justa medida.

Haciendo historia, estas esculturas se deben a un Concurso convocado por el Iltre. Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, en el año 1993, con el asesoramiento y coordinación de la Escuela Luján Pérez y, bajo el lema "9 Esculturas para 9 Pueblos"; y es que la idea era seleccionar una escultura que hiciera de pórtico y diera la bienvenida en cada uno de los grandes pueblos del municipio. Era por lo que en las Bases figuraba una cláusula que ponía: "Dentro de la libertad creadora del artista, la temática de la obra deberá corresponder a cualquier aspecto de la etnografía canaria y, dentro de esta idea conceptual, preferentemente alegórica al pueblo para el que se propone". Certamen atípico por aquellas fechas, convirtiéndose en pionero de toda Canarias y, poco frecuente en el territorio español; por lo que tuvo participantes de, prácticamente todo el archipiélago.

Al Certamen se presentaron ciento cuatro propuestas, representativas de la élite de escultores de toda Canarias; los temas y alegorías fueron de lo más variadas, pero los criterios del prestigioso jurado calificador nombrado al efecto fue por otros derroteros: Por aquellas fechas la isla grancanaria estaba azotada por el "rotondismo" y el estilo "tinajero", del que se pretendía huir y, se decantaron por un estilo más modernista y abstracto, por lo que proponen que el destino de las esculturas seleccionadas fuera la zona turística de Maspalomas y, concretamente en la Avda. de Tirajana, como espacio más deshumanizado, por su densa y agresiva edificabilidad.

Así tenemos en primer lugar y, en la rotonda que hace intersección con la Avda. Alféreces Provisionales, la escultura "Árbol (Homenaje al Medio Ambiente", de Paco Palomino, consistente en unas placas de piedra sostenidas por pletinas gruesas de acero cortén y pasadores que atraviesan, tanto la piedra, como el acero.
En la intersección con Avda. EE.UU., tenemos a la contundente obra "Cinco Continentes", de Máximo Riol. Consiste en cinco pilares de acero corten, ensamblados en su parte superior, que pretenden simbolizar la unión entre los cinco continentes; además de ello, el número cinco es omnipresente en casi toda la obra de Riol.

La obra "Territorio", de Juan López Salvador está en la rotonda de la intersección con la Avda. de Bonn. Nos ofrece una simbología de la orografía del territorio de todo el término municipal de SBT; así tenemos un primer volumen de color claro alegórico al mar y la costa y asciende formando el bucle de una ola, hasta alcanzar los otros volúmenes que expresan los accidentes geográficos: cumbres, riscos, barrancos y desfiladeros.

Al final de la Avda. de Tirajana y, en la confluencia con la Avda. de Alemania, está la estilizada obra "Palmeral", de Máximo Riol, realizada con acero al carbono y, que compite en esbeltez con las palmeras que ajardinan la rotonda.
 
Como quiera que la Avda. de Tirajana continúa desde el cruce de la Vda. de Franco hacia Fataga y termina en la confluencia con la Avda. Alejandro del Castillo, también este tramo se ha querido enriquecer con tres esculturas, y son:

En la unión de las Avdas. de Tirajana y Tejeda, la obra "Homenaje a la Lucha Canaria", de Antonio Sánchez/2004; en bronce y acero corten y que además de un reconocimiento al deporte vernáculo con dos puntales en plena brega, viene a exaltar la fraternidad entre los habitantes de las islas canarias.

En la confluencia con la Avda. de Tunte, podemos admirar un mural, de quince metros cuadrados, en cerámica esmaltada, titulado "Del Mar a la Cumbre", de Alicia Penín/1999; representando desde el mar y el campo dunar, hasta el ambiente bucólico y rural de las cumbres tirajaneras, con yunta de bueyes, vivienda rural y mujeres en un lavadero; dándose la circunstancia que, justo en este lugar, aproximadamente, estaban los lavaderos de acequia de la casa de labranza de Josefita López y, que también era utilizado por las mujeres de las cuarterías de Don Juliano.

Ya en la subida al Lomo de Maspalomas y, cuando se inicia al ascenso hacia las cumbres tirajaneras, en intersección con la Avda. Alejandro del Castillo, tenemos la escultura de hierro "La Tunera", de Cristóbal Marrero. Mayestática representación de esta planta, con sus enormes espinas y sus tunos, que llama poderosamente la atención y cuenta con el reconocimiento popular.

Finalmente, dejar constancia del cuidado y esmero con que últimamente se está tratando la jardinería de cada una de las rotondas dónde se ubican estas esculturas, y, sobretodo y, sobretodo el respeto que se tiene para con la obra artística; aunque bien les vendría una buena iluminación a todas ellas, y es que si de día causan admiración entre propios y foráneos, no cabe la menor duda que, de noche, y estratégicamente iluminadas, sería un aliciente más y una puesta en valor de la principal y más concurrida arteria del pueblo de San Fernando y Playa del Inglés: La Avda. de Tirajana.






ESCULTURAS DEL PROYECTO DE "9 ESCULTURAS PARA 9 PUEBLOS", QUE ESTÁN UBICADAS EN OTROS ESPACIOS.









 





Otras esculturas pertenecientes a este mismo proyecto, están por otros lugares de la zona turística y de San Fernando, como: "Alisios-II", de Agustín Bolaños; ubicada en el Parque del Hotel Santa Mónica. "Ingenierías Históricas", de Rosa León, instalada en la subida al Tablero (ladera junto al Centro de Salud de Maspalomas). 

"Anillo móvil s/Cactus", de Juan Antonio Giraldo, instalada en la Plaza del Templo Ecuménico "El Salvador", de Playa del Inglés; "Alisios-I", de Agustín Bolaños, instalada frente al Mercado Municipal y, "Molinos de Agua", de Rosa León, que no llegó a construirse.

Mención aparte merece la obra también seleccionada "Arraigo a la tierra", de Juan Antonio Giraldo, obsequio del pueblo tirajanero a los ciudadanos segovianos, en el acto protocolario del Hermanamiento entre ambas ciudades, en 1996. Esta escultura que está ubicada en una de las principales arterias de la ciudad de Segovia viene a representar un arado fuertemente incrustado en la tierra.