miércoles, 15 de junio de 2016

MASPALOMAS: SU FUERTE ARRAIGO HISTÓRICO

MASPALOMAS:
SU FUERTE ARRAIGO HISTÓRICO



335 ANIVERSARIO DE LA ERMITA DE “MASPALOMA”
ó DE SAN FERNANDO.



El canónigo Cazorla León y prestigiosos investigadores,
sitúan su construcción en 1681.

Por Pedro J. Franco López



El conmemorar fechas importantes y trascendentes en la historia de un pueblo, darle la importancia debida a momentos de la historia que hicieron que nuestro pueblo y entorno fuera protagonista de acontecimientos especiales o de carácter universal, como: el Descubrimiento de un Nuevo Mundo y la llegada del Hombre a la Luna, hace que todos nos enriquezcamos mucho más, social, cultural y políticamente. Y es casi de obligado cumplimiento el que, nosotros perpetuemos en la memoria tales hechos, para conocimiento y constancia de futuras generaciones; máxime, cuando somos un destino turístico al que estas referencias la dan un inequívoco valor añadido.

Además de las dos efemérides señaladas, Maspalomas-Pueblo cuenta en su haber muchas más y de índole totalmente diversas, que la engrandece; e incluso la zona turística "Maspalomas Costa Canaria", con tan sólo cincuenta y cinco años de historia, ya tiene mucho que contar, pues en cuanto hurgas un poco, te encuentras con historias verdaderamente apasionantes.

Viene todo esto a cuento porque, desde siempre  y por parte de muchos, ha sido motivo de curiosidad para unos y de estudio para otros, el conjunto arquitectónico que forma la Casa de Srta. Candelaria (conocida como Casa Condal y declarada Bien de Interés Cultural en 1995); y la Ermita anexa a la misma, que responde a las características de una capilla familiar de estilo franciscano; y, la pregunta “del millón",  -la incógnita que todos han querido despejar-: su antigüedad aproximada.

No es desacertado el dato sobre la antigüedad de la Casa de Srta. Candelaria que se estima en la segunda mitad del s. XVIII, pues viene a coincidir con la fecha del matrimonio entre Luisa Antonia Amoreto y Fernando del Castillo, primer Conde de la Vega Grande de Guadalupe (1777). Pero el dato erróneo, a nuestro modesto entender, es el de datar a la Ermita de “Maspaloma” (sin la “s” final, que es cómo se recoge en los documentos de la época) en la misma fecha.

Según la “biblia” de los amantes y estudiosos de la historia del Municipio de San Bartolomé de Tirajana: “Los Tirajanas de Gran Canaria”, del Canónigo de la Santa Iglesia Catedral Basílica de Canarias, escritor, investigador y Cronista Oficial de San Bartolomé de Tirajana: Don Santiago Cazorla León (1907/2002), cuya personalidad, credibilidad y prestigio está suficientemente reconocida, sitúa la construcción de la “Ermita de Maspaloma” en el s. XVII, más exactamente en el año 1681. Por lo que durante este año 2016, estamos conmemorando (ó deberíamos conmemorar) el 335 aniversario de su construcción.

Es este un motivo más que suficiente para júbilo y orgullo; pues el pueblo y la zona turística de Maspalomas consolida su entidad, identidad, relevancia y trascendencia histórica, al mismo tiempo que refuerza sus raíces; con el atractivo añadido del rango que le otorga las huellas dejadas a lo largo de siglos de historia.

Profundizando en el asunto que nos ocupa; el historiador Santiago Cazorla León, en la segunda edición de "Los Tirajanas de Gran Canaria", del año 2000, corregida y aumentada, hace la siguiente puntualización:

"En la primera edición de nuestra "Los Tirajanas de Gran Canaria" de 1995, guardamos silencio acerca de la ermita de San Fernando por carecer de datos de su creación; pero en el libro editado por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria titulado: "La Comarca de Tirajana en el Antiguo Régimen", de Vicente Suárez, Benedicta Rivero, Manuel Lobo y Alejandro González, nos centramos en la siguiente nota":

"(5). Página 113: Hasta febrero de 1681 se habían abierto dos acequias en el barranco de Maspalomas: una con su madre en la boca de los Vicentes y la otra por debajo, en La Palma; asimismo, se estaba abriendo otra por encima del "Almassigo", junto al Charco, y una ermita que se acabaría entre (el capitán Gotardo) Calimano y (Mateo Pérez) de Villanueva". Continúa Cazorla León: "Sin duda alguna, la ermita que entonces estaban edificando no puede ser otra que la de San Fernando".
La segunda prueba es la que distingue la Ermita de San Fernando de la de Juan Grande, pues en el reparto de las capellanías que hace el obispo Tavira el 27 de junio de 1790 dice que: se entrega una capellanía a la Ermita de Juan Grande, y otra a la Ermita de Maspaloma, ( las dos del Conde); y una tercera a la Ermita de Arguineguín.

Y el tercer argumento que esgrime es que, en  la carta del cura de Tunte al obispo Urquinaona del 28 de octubre de 1871, exponiéndole su proyecto de empezar a decir misa un domingo de cada mes en las ermitas de Maspaloma y de Arguineguin; cuando se refiere a la ermita de Maspaloma, se refiere a la de San Fernando y no a la de Juan Grande, donde la misa de los domingos nunca faltó.
Por todo lo expuesto, hemos de agudizar la imaginación y pensar en una Ermita sola y aislada, igual que tantísimas que están repartidas por las zonas rurales de toda Canarias, a la que un siglo después se le acoplaría, en “L”, el edificio de dos plantas de corte señorial, tal como la conocemos ahora.

Está aún en la mente de todos el hecho de que, previa autorización de la propiedad del inmueble, que ostentan los hermanos Alejandro, Pedro y Ana del Castillo y Bravo de Laguna, la Asociación “Amigos de Maspalomas” hubo de hacer frente en abril de 1998, a la restauración de la ermita que padecía un deterioro considerable, ante la desidia de todos.
Los trabajos estuvieron a cargo de los propios miembros de la Asociación, que se las ingeniaron para sufragar los costes económicos; estuvieron asesorados por el prestigioso arquitecto Luis Alemany y contaron con el apoyo logístico de la entidad "Eléctrica Maspalomas (Elmasa)". Este gesto por parte de "Amigos de Maspalomas" fue muy elogiado y puesto en valor por parte de la población maspalomera y medios de comunicación en general.

Aquí queda expuesto, para satisfacer la curiosidad de muchos, para el estudio de otros, para posteriores investigaciones y, porque no?..., para la discusión.

sábado, 4 de junio de 2016

ICO ARROCHA: AL MEJOR CANTADOR DE FOLÍAS, LE LLOVERÁN MALAGUEÑAS DE LAS OCHO ISLAS.

AL MEJOR CANTADOR DE FOLÍAS,
LE LLOVERÁN MALAGUEÑAS DE LAS OCHO ISLAS.

Por Pedro J. Franco López
"La Malagueña que yo no te sé cantar".


Ha muerto Don Federico Arrocha Hernández -Ico Arrocha-, el mejor cantador de Folías y al que le lloverán las mejores Malagueñas desde las ocho islas canarias.

En la retina nos quedará para siempre el "Maspalomas y Tú", que interpretara más de una vez en el escenario del Festival Regional de Folklore de Maspalomas y, en la red y, para siempre, la versión que hiciera del mismo tema, a dúo con la soprano tinerfeña Candelaria González y la Orquesta Sinfónica de Tenerife.

Los que tuvimos la inmensa suerte de compartir momentos con Ico Arrocha con motivo del extinguido Festival Regional de Folklore de Maspalomas, al que asistió en varias ocasiones con su Agrupación Folklórica "Guadarfía" y otras reforzando el grupo vocal de otras agrupaciones, sabemos que también ha muerto un hombre sencillo, humilde, modesto, tímido e introvertido; en suma, ha muerto un canario.

A propósito del Festival Regional de folklore de Maspalomas, Tito Perera, un histórico de la Agrupación "Guadarfía" tiene a gala decir, cada vez que tiene una oportunidad, que, en este Festival, "Guadarfía", tuvo el honor de representar a la isla de Lanzarote en el de 1984, tan sólo a cinco años del nacimiento de la agrupación.

Desgraciadamente no tengo palabras para definir lo que significa este momento para toda Canarias, para Lanzarote, para el término Municipal de San Bartolomé y para la Agrupación Folklórica "Guadarfía".

No soy el único, y parece ser que es la tónica general: mi amigo investigador y folklorista Antonio Betancor recurre a la Malagueña que el propio Ico Arrocha le dedicó a Fernando Díaz Cutillas -Nanino- que decía: "la guitarra hoy se conmueve, el timple llora tu ausencia; el tambor suena en el hierro, y en tierras de la gomera, las chácaras se lamentan".

El concertista de timple Domingo "el colorao", lo hace haciendo uso del verso que le dedicara Miguel Hernández a su amigo Ramón Sijé: "Quiero escarbar la tierra con los dientes, quiero apartar la tierra parte a parte a dentelladas secas y calientes. Quiero minar la tierra hasta encontrarte  y besarte la noble calavera y desamordazarte y regresarte".

Yo voy a hacer lo propio con la prosa que le dedicó José Luis Gallardo a Nanino en diciembre de 1988: "A Ico Arrocha, ahora que gira y gira en la Barca, en ese su instante más libre, sólo le puede consolar la promesa de una Malagueña, que la cante el viento, que la cante la mar, que la entone el pino más alto, que la rasgue la guitarra solitaria, que la acune la madre, que la escuche el pueblo. Su barca fatigada es ya una tabla, un pedazo de ala, una polifonía rota, un soplo en torno a nada. Esto que ahora me obligo a decir, es así Ico, son cosas que no son sonido, ni son silencio. Es la Malagueña que yo no te sé cantar".