domingo, 17 de enero de 2016

BUSCANDO UNA DECLARACIÓN DE BIC, DESESPERADAMENTE.

Por Pedro J. Franco López.

Artículo publicado por "La Provincia", el domingo, 17 de enero de 2016.

 

Las dos últimas edificaciones de arquitectura tradicional de Maspalomas, la "Casa de Saturninita" y la "La Casa de la Maleza", carecen de una cobertura legal que las proteja.

 

La "Casa de Saturninita", es último vestigio de las viviendas de los medianeros, en el centro neurálgico de San Fernando de Maspalomas.

 

 

 

 

La "Casa de la Maleza". es el último testimonio del pasado agrícola de Maspalomas, junto a los edificios de la zona turística y, en terrenos del futuro Parque acuático de el Veril.

 



Maspalomas fue hasta hace unos 60 años, aproximadamente, un grupo de viviendas de arquitectura tradicional canaria, con tejados a dos aguas, con cuidados y floridos patios, que tenían como eje principal el tallero o el bernegal; estaban muy bien ordenadas en torno a la Ermita de San Fernando, la Casa de Srta. Candelaria o Casa Condal, la Era, La Fonda de la Vda. de Franco, las tiendas de aceite y vinagre de Agustín Rivero, los Monzones y Rosita Sánchez, el Bar de Antonio Franco "el cojo" y la Cantina de los Artiles; todas ellas alineadas a ambos lados de la carretera (la GC-500 actual), que antes llamábamos la "carretera del estado", para diferenciarla del "camino del conde".

En su entorno, como cualquier paisaje canario, las fértiles tierras estaban salpicadas por viviendas también de igual concepción y, muchas de ellas con su horno exterior propio. Éstas últimas en algunas zonas se agrupaban y daban forma a pequeños barrios o aldeas, con sus topónimos propios, como: Buenavista, El Lomo, El Charco, Berriel, Las Burras, El Aserradero, El Veril, Etc.

Y más en el extrarradio, estaban las cuarterías de aparceros, foráneos que sólo venían a Maspalomas por temporada de zafra, como: las de Barranquillo del horno, La Gloria, las de Juliano Bonny, las de Mr. Pilcher, El Hornillo y tantas otras.

 Con el boom turístico surgido en 1962 y, hasta bien entrados en la década de los ochenta, unas con la pala de aquellos inmensos tractores amarillos y otra por las curiosas Poclain, fueron arrasadas de la faz de la tierra, echando por tierra (nunca mejor dicho), la historia social, laboral y cultural de todo un pueblo con siglos de antigüedad: Maspalomas; tan respetable y digno de tener en cuenta como cualquier otro de la geografía canaria.

Máxime cuando ya se sabía de antemano que el fin de los espacios cedidos por estas viviendas iban a estar destinados a la industria turística. No se necesita mucho esfuerzo para imaginar en los Restaurates de lujo, hoteles rurales, museos, sedes de dependencias empresariales u oficiales, etc., que hubieran salido de aquellas viviendas de arquitectura popular canaria, si se hubiera trabajado con más y mejor tino.

Quedaron en pié como testimonio de aquella época, tan sólo dos viviendas de arquitectura doméstica canaria o arquitectura popular y, tan sólo dos también, de la llamada arquitectura culta y, de sentido común al menos, sería el que estas cuatro edificaciones fueran respetadas con todas las consecuencias y con todos los medios al alcance.

Las dos edificaciones que denominamos de arquitectura culta: La Casa de Srta. Candelaria o Casa Condal, en San Fernando de Maspalomas,  ya goza desde 1985, de la incoación de expediente para la declaración de Monumento Histórico Artístico, por la Dirección General de Cultura del Gobierno de Canarias y, sus dependencias se usan como: Sala de Exposiciones, Talleres de fotografía y pintura y oficinas.

Y, el Faro de Maspalomas, que después de pasados quince años de la incoación del expediente, es declarado Bien de Interés Cultural -BIC-,  con la categoría de Monumento Histórico Regional, en abril de 2.005 y, el destino de sus instalaciones está por decidir.

Y, las que denominamos como de arquitectura tradicional canaria ó de arquitectura doméstica canaria, son los únicos vestigios que quedan en pié de las antiguas viviendas de medianeros del condado; una de ellas, la denominada "Casa de Saturninita" que está, prácticamente, en el centro neurálgico de la zona urbana de San Fernando de Maspalomas y, la otra quizá más conocida por su situación: "La Casa de la Maleza", que encontramos en la entrada a la zona turística, entrando por el Veril. Las dos con su propia cuadra de vacas o alpendre, horno y vestigios de patio de lajas cercado por muro, con latada de parras y tallero.

 

Bien es cierto que existen otras de antigüedad constatada, como la "Casa de Belencita" en el Lomo de gran valor etnográfico y las de "Mariquita García" y "Miguelito Rodríguez" en Buenavista, pero las que más están en boca de la ciudadanía, no dejan de ser estas que mencionamos de manera específica.


 Con los motivos expuestos ya debería quedar suficientemente justificado el que a la mayor brevedad deberían ser protegidas, estas dos edificaciones mediante la incoación de un expediente de Bien de Interés Cultural, para que la Administración correspondiente "vele y proteja el valor artístico, histórico y espiritual del bien", tal como dice la Ley 16/1985, del Patrimonio Histórico Español, dónde también indica que la solicitud puede hacerla perfectamente, además del propio ayuntamiento dónde ésta radique a cualquier colectivo, asociación e incluso un particular.

 

Casa de Saturninita:

La "Casa de Saturninita", de titularidad municipal,  actualmente usada como dependencias municipales, data de finales del s.XIX, fue usada hasta casi finales del s.XX como vivienda de unos medianeros del conde, y, adquiere el nombre de la matriarca de la última de las familias que la habitaron: Saturninita. Goza de excelentes espacios y amplias habitaciones y, ha sido propuesta para múltiples destinos, de entre ellos, resaltar: el de Centro de Interpretación del pueblo de Maspalomas y su gente, dónde se muestre su evolución a través del tiempo y, hasta la implantación de la industria turística.

Casa de la Maleza.

La "Casa de la Maleza" ó de "los Fabelo", deshabitada y en estado deplorable, data de la misma fecha que la anterior, y su uso fué el mismo, pero en este caso utilizada por medianeros de la Srta. Candelaria. Uno de sus primeros moradores fué Periquito Fabelo, conocido como El Mayordomo de la Maleza y, sucesivamente, la continuaron habitando su propia familia. Cuenta esta casa con su propia historia muy peculiar y, entre las propuestas que la propia gente del pueblo sugiere como su destino ideal, sería el de Centro de Interpretación de la zona turística Maspalomas Costa Canaria, ya que por su cercanía a San Agustín, pudiera explicitar perfectamente cómo fueron aquellos inicios, con el Concurso Internacional de Ideas, la plantación de la Estaca, la inauguración de los primeros restaurantes, bungalows, Chalets y hoteles de Maspalomas Costa Canaria.

Como sabemos "medianeros" venían a ser aquellas familias (pués hacían las labores desde el cabeza de familia, hasta los más pequeños de la unidad familiar), que trabajaban las tierras con esta modalidad, lo que venía a consistir en que la mitad del producto cosechado era para el dueño de la Finca y, evidentemente, la otra parte para el medianero.

Tan sólo por esto y, evidentemente por la antigüedad constatada de los edificios de más de un siglo, vendría a estar justificado la incoación de un expediente de Bien de Interés Cultural para ellos.

La urgencia vendría a ser cuando menos justa, pués hablando de "Casa de Saturninita", se considera popularmente que no es de recibo que siendo la única vivienda de arquitectura tradicional que existe en el pueblo de San Fernando de Maspalomas, no esté dedica a Museo Etnográfico o Centro de Interpretación.

Y en el caso de la "Casa de la Maleza", es "vox populi", que peligra su integridad, por estar ubicada en las inmediaciones del espacio previsto para el Parque Acuático de El Veril y, si no se está a tiempo, la veremos convertida en una tienda de souvenires o haciendo de cimientos de un hotel de seis plantas.

Por todo ello, apelamos al sentido común y a las nuevas y frescas sensibilidades por lo social y lo cultural de nuestros principales organismos públicos.
 

 

sábado, 16 de enero de 2016

EN HOMENAJE A ANTONIO SANTANA QUINTANA "EL PICHI".

Hoy, sábado, día 16 de enero, en la página 11 de "La Provincia", nuestro particular homenaje a un nombre que se ganó a pulso el pasar a la historia de San Bartolomé de Tirajana y con letras de oro, en la Historiografía del pueblo canario.

Adjuntamos a continuación una serie de documentos que retratan a la perfección sus habilidades futbolísticas, su destreza con los Juegos tradicionales, que encandilaban a niños y mayores.

Y, sobretodo, retratan su calidad humana y ejemplo a seguir.







jueves, 14 de enero de 2016

LA LUZ DE SUECIA, COMPARTE INVIERNO CON EL SOL DE MASPALOMAS.

Este artículo fue publicado en el periódico "La Provincia", el miércoles, día 13 de enero de 2016

La Exposición "La Luz, la Tradición", continúa abierta al público hasta mitad de enero.



El próximo viernes, día 15 de enero será clausurada la Exposición "La Luz..., la Tradición", que fuera inaugurada el pasado 10 de diciembre por el presidente del Cabildo de Gran Canaria Antonio Morales.

El acto de inauguración de esta exposición instalada en el Centro Insular de Turismo de Playa del Inglés-Maspalomas, contó con la presencia de numeroso público, sobre todo de nacionalidad sueca y, entre ellos: la Consejera de Turismo: Inés Jiménez Martín; la Cónsul honoraria de Suecia en Las Palmas: Ann Kristin Ekstrand, el Presidente del Patronato "Reina de la Luz", Juan-Vicente Sánchez-Araña González y, representantes de la ciudad sueca de Luleá y del Municipio de Santa Lucía, con su alcaldesa Dunia González al frente; así como miembros de las corporaciones municipales de San Bartolomé de Tirajana y Mogán.


De entre los asistentes, brillaban con luz propia, la Lucía sueca, de la ciudad de Luelá, señorita Lisa Stahl, que llevaba una corona de arándanos, decorada con seis velas y la Lucía canaria, de Santa Lucía-Gran Canaria, señorita Alba Cruz, que llevaba una banda cruzada con los colores de la bandera canaria y, que momentos antes, en el Templo Ecuménico hubiera sido investida de mantilla y cachorro negro, por la Consejera de Turismo: Inés Jiménez.

Especialmente satisfecho estaba el flamante coordinador del Centro Insular de Turismo, Ángel López Navarro (Lito), pues ha puesto una pica en Flandes, al iniciar el desarrollo de una serie de actividades en este espléndido edificio, el Centro Insular de Turismo, al que felicitamos y animamos a seguir en esta brega, ya que tan espléndido edificio, situado en el centro neurálgico de la primera zona turística de España, no se puede permitir el letargo que padecía los últimos años.

Esta Exposición viene a poner de manifiesto la interculturalidad que ha propiciado la industria turística en Gran Canaria y más concretamente en Maspalomas. El Presidente del Cabildo, en su intervención puso de manifiesto que: "Las fechas navideñas son una magnífica oportunidad para poner de manifiesto la interculturalidad que ha propiciado la industria turística en Gran Canaria y es por ello que el Patronato de Turismo, del Cabildo Insular de Gran Canaria, ha de valerse de su Centro Insular de Turismo de Playa del Inglés-Maspalomas, para poner en valor, exaltar y transmitir a nuestros turistas las más ancestrales tradiciones del pueblo canario".

La Exposición, se interpreta por sí sola con Cartelas en cuatro idiomas: Español, Inglés, Alemán y Sueco y el cromatismo al que se ha recurrido para los paneles que hacen de soporte a las fotografías y documentos es el azul y amarillo, colores representativos de Suecia y de la isla de Gran Canaria.

De forma monográfica, se va dejando constancia de que los suecos, fueron los primeros inversores extranjeros en nuestra zona turística y el primer país emisor de turistas a Maspalomas y que, en San Agustín es dónde se encuentra la gran mayoría de residentes, con su propia Escuela, Iglesia sueca y el famoso Reloj de Sol, considerado  como el más grande de Europa. Diseñado por un noruego y patrocinado por los promotores de Rocas Rojas.
 
En otro apartado se trata sobre el  Hermanamiento que existe entre las dos poblaciones protagonistas de esta festividad en la isla de Gran Canaria: el municipio de Santa Lucía y la ciudad sueca de Luleá y, con unas entrañables fotos en blanco y negro, se deja de manifiesto lo intensa de estas relaciones desde 1963 y, durante 52 años. De entre estas fotos, destacamos una en que se encuentra al matrimonio Sánchez-Araña González agasajando a la Lucía sueca y, en el grupo, el añorado periodista Santiago Betancor Brito, vinculado a Editorial Prensa Canaria y fallecido en 2006.

A continuación se pone de manifiesto y se homenajean a los fundadores del Patronato "Reina de la Luz", el matrimonio compuesto por Doña Concepción González Parrilla y Excmo. Sr. Don Vicente Sánchez Araña. (Hijo Adoptivo de San Bartolomé de Tirajana y, con el tratamiento de Ilustre, pues fué condecorado en su día como Caballero Gran Cruz de Alfonso X el Sabio y Caballero de la Orden de la Estrella Polar de Suecia.

Obviamente, se finaliza el recorrido con un apartado dedicado a las señoritas que concursan cada año para ser elegidas "Lucía", en concurso convocado por el rotativo sueco "Norrbottens Kuriren" que cada año y por estas fechas dedica amplios reportajes sobre las excelencias de Gran Canaria y el municipio de Santa Lucía, San Bartolomé de Tirajana y Mogán en particular; así podemos contemplar una exposición de coronas, que cada año depositan en el Museo "Castillo de la Fortaleza", de la familia Sánchez-Araña González.


Son muy halagüeñas las previsiones para futuras ediciones de esta Exposición, pues muchos residentes suecos están dispuestos a aportar material cultural y etnográfico para incrementar y complementar sus contenidos, tal como ya hiciera en esta ocasión la propia familia Sánchez-Araña y la prestigiosa artista noruega Edith Marie Clausen. Para terminar, un pequeño extracto de la intervención de la consejera de Turismo del Cabildo grancanario, Inés Jiménez: “Este acto sirve para crear corrientes de cohesión social, de convivencia entre dos comunidades, la sueca y la canaria, que se unieron hace más de medio siglo para sentar las bases de un fenómeno denominado turismo, desconocido por aquel entonces”.