sábado, 30 de mayo de 2015

MASPALOMAS. CUATRO IMÁGENES DE SAN FERNANDO VENERADAS EN EL TRANSCURSO DE MÁS DE TRES SIGLOS. (1681-2015).

La Ermita antigua de San Fernando, datada desde hace 334 años, la convierte en el testimonio histórico más antiguo de Maspalomas, superando con creces al propio Faro.

Muchos llegan a la conclusión que el patrón de Maspalomas, San Fernando, va creciendo de tamaño, en la misma proporción en que lo va haciendo el pueblo y su población.


Por Pedro José Franco López
Técnico en Patrimonio Histórico y cultural.





Después de los avatares de la conquista de Canarias; Maspalomas queda despoblada al huir la población aborigen hacia las cumbres de la isla y sólo quedan en la costa algunos pastores de ganados, criadores de camellos y agricultores de otras zonas de la isla que ocupaban las tierras clandestinamente.

Esta zona geográfica de la isla pertenecía en el momento de la conquista, al guanartemato (reino) de Telde y, los “aborígenes de Maspalomas” tenían una economía basada en la explotación de los ganados, cultivos de cereales, la pesca (marisco y pescado) y el aprovechamiento de todo lo que la naturaleza proveía en el Oasis de Maspalomas.

Mientras tanto, después del reparto de las tierras y aguas de la isla entre los conquistadores y colaboradores, Maspalomas comenzó a ser repoblada paulatinamente durante los siglos XVII y XVIII y, sobre todo en el curso de los últimos cinco siglos, fué tomando forma geográfica y humana como pueblo; de ello iban dando cumplida cuenta en sus crónicas, investigadores de la talla de Grau Bassas, René Verneau, Leonardo Torriani, Pedro Agustín del Castillo, Viera y Clavijo, Alejandro Cioranescu, David Bannerman, Fray José de Sosa, Pedro de Olive, etc; además de las manifestaciones de Hernando Colón en 1502 y, las más recientes de Juan de León y Castillo, Néstor Álamo y Santiago Cazorla León.

Gracias a sus contribuciones a la historia maspalomera, sabemos que, el denominado “Llanos de Axulagal” es el origen del pueblo de Maspalomas; que de las manos de Simón Lorenzo Acosta pasa a las de los hermanos Baltasar y Juan Pérez de Villanueva y que, por Cédula Real de Carlos II, pasa a manos del heredero de aquéllos, Mateo Pérez de Villanueva, en 1680.

A partir de entonces Maspalomas y el Charco se convirtieron en una unidad de explotación agraria y, el Cortijo de Maspalomas, iba a permitir el poblamiento progresivo de la zona por colonos; a principios del siglo XVIII, la Casa Amoreto lo adquiere y pasa a formar parte de sus mayorazgos, en los que se encontraban cortijos como el de Juan Grande, Arguineguín o Amurga.

Pero, para irnos centrando en el tema que nos ocupa ó del que queremos ocuparnos, fue Mateo Pérez de Villanueva el que, posiblemente para agradecer a altas instancias el que se terminaran sus problemas con las tierras del sur grancanario, manda construir, poco después de que se le concedieran las tierras por la Cédula Real la Ermita de Maspalomas, ya que en febrero de 1681 existe constancia de ella; todo ello según aseguran el cronista Santiago Cazorla León y los historiadores Vicente Suárez, Manuel Lobos y otros,

De todo lo expuesto se desprende que la Ermita de Maspalomas ó de San Fernando, está datada hace 334 años, lo que la hace el testimonio más antiguo e histórico de todo Maspalomas, superando con creces (dos siglos) al propio Faro de Maspalomas.

Esta Ermita, después de anexionarse los mayorazgos de las familias Amoreto y Castillo queda bajo la advocación de San Fernando y así hasta el día de hoy en que el rey de Castilla y León, apodado en vida como Fernando III -el santo-,  es el patrón de Maspalomas y, por lo tanto al que se le rinde tributo cada año con unas Fiestas patronales en su honor.


LAS CUATRO IMÁGENES VENERADAS EN EL TRANSCURSO DE 334 AÑOS.

Cuatro son las imágenes de San Fernando que se han venerado en Maspalomas. A saber: dos en la Ermita antigua, una tercera en la Iglesia del Poblado y una cuarta, la del Templo Parroquial.

Deducimos porque, hasta ahora no hay documentación que lo confirme o desmienta, y arriesgándome mucho-muchísimo, que la advocación de Maspalomas a San Fernando viene a consecuencia del deseo de hacer coincidir la advocación de la Ermita con la de su propio nombre, cuando Fernando Bruno del Castillo Ruiz de Vergara, se une en matrimonio con Luisa Antonia Amoreto del Castillo.



La imagen de San Fernando –el Chico-, en atención a su tamaño, de unos 23 cms., se venera en Maspalomas desde tiempos inmemoriales y goza de todo el fervor popular; de autor anónimo (casi seguro valenciano), es de madera policromada y, pese a que en algún momento se le dató en el siglo XV, parece más bien una obra del siglo XVII.

Esta imagen que, por su valía, el conde de la Vega de Grande, conservaba en su casa de Las Palmas de Gran Canaria durante la mayor parte del año, se sustituyó en su día por otra de superior tamaño y, hoy en día, está en la Ermita de San Fernando.

Al inaugurarse el Poblado y la Iglesia de San Fernando (marzo de 1961), se le dota de una imaginería entre la que está una de San Fernando bastante superior en tamaño a las descritas. Esta imagen es motivo de veneración pública hasta que se derriba la Iglesia en octubre de 1996.

Al Complejo Parroquial de San Fernando, que se inaugura en diciembre de 1995, se le dota igualmente de una imaginería acorde al templo, mismo tamaño, estilo y material,  creadas todas ellas por el escultor imaginero José Paz Vélez, y es casi dos años después (22 de mayo de 1997), que se incorpora la imagen de San Fernando.

Los cuatro medallones que ilustran estas líneas, primeros planos de las cuatro imágenes de San Fernando, silueteadas sobre fondo de manto real con cuartelado de castillos y leones, son obra del artista del diseño gráfico Alby Mendoza.

Es así como muchos llegan a la conclusión que el patrón de Maspalomas, San Fernando, va creciendo de tamaño, en la misma proporción en que lo va haciendo el pueblo y su población.

sábado, 23 de mayo de 2015

MASPALOMAS CUSTODIA DESDE HACE DIEZ AÑOS UNA RELIQUIA DE SAN FERNANDO.

Pedro José Franco López
Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural.




En mayo de 2014 se cumplía el décimo aniversario, de cuando el Cardenal Arzobispo de Sevilla, Excmo. y Rvdmo. Monseñor Carlos Amigo Vallejo firmara el Certificado dónde: “… Por el presente hacemos saber, que éste trozo de tela pertenece a las vestiduras que han cubierto durante siglos el CUERPO incorrupto del SANTO REY FERNANDO III, conservado en la Santa Metropolitana y Patriarcal Iglesia Catedral de Sevilla.”

Dos meses antes, a principios de abril de 2004 y a las tantas de la noche recibo la llamada del Párroco de San Fernando de Maspalomas, Rvdo. Don Miguel Hernández; tenía ante él un sobre y no lo quería abrir sólo. Era un sobre tipo JiffyLite laminado con capa de polietileno y burbujas de aire sellado y con todas las medidas de seguridad habidas y por haber. Referencia en sobre interno: “Contiene: Tejido S. Fernando”.


Sabíamos de que se trataba y aún recuerdo la emoción y el recogimiento que pude apreciar en Miguel al abrir con sumo cuidado el sobre y cómo, con mano temblorosa, extraía (sin tocarlo físicamente), aquel tejido, que venía a ser nada más y nada menos que una Reliquia “Ex-Indumentis”; un fragmento del manto que cubre en su sepulcro a Fernando III el Santo, Rey de Castilla y León (San Fernando).

Aquel trozo de seda aterciopelada: cuartelado con Castillos bordados en oro y Leones tejidos en gules, y  forrado de armiño, era mucho más que un trozo de seda.


Era un trozo de la historia de España, de aquella España en la que jamás se ponía el sol.  Era, un trozo del manto que le hizo de mortaja, el 30 de Mayo de 1252 a uno de los hombres más completos de la Historia de España, tanto, que hasta sus enemigos le admiraban y respetaban,  hablamos del Santo y el Rey, hablamos de Fernando III de Castilla y León. 

El 22 de abril, Don Miguel Hernández da cuenta al Consejo Pastoral Parroquial -CPP- de la cesión a la Parroquia de una Reliquia de San Fernando y adelanta que la entrega oficial la haría, personalmente, el Cardenal Arzobispo de Sevilla, Excmo. y Rvdmo. Monseñor Carlos Amigo Vallejo.

Y así fue, se traslada el Cardenal Amigo a Maspalomas, el 29 de mayo de 2004, y en la ceremonia oficial de entrega de la Reliquia a la Parroquia, a sus Feligreses y al pueblo de Maspalomas, en solemne Ceremonia y Misa concelebrada por ocho Sacerdotes, se convierte en Personaje amigo de todos los tirajaneros en general y los maspalomeros en particular. Fue un día memorable y marcado a fuego en nuestra historia reciente.

Con este acto veíamos cómo se  incrementaba y llenaba de contenido el Patrimonio de nuestra Parroquia y, por ende, el de Maspalomas y el de nuestro Municipio. Y es que en un solo acto:

Primero: El Cardenal Arzobispo Carlos Amigo Vallejo nos hacía depositarios de una valiosísima Reliquia de Fernando III el Santo, Rey de Castilla y León (San Fernando, patrón de Maspalomas).

Segundo: Con motivo del traslado de la Reliquia, Su Santidad el Papa Juan Pablo II otorgaba al Párroco y a los fieles de la Parroquia de San Fernando de Maspalomas la bendición Apostólica, mediante documento exhibido en el templo parroquial.

Tercero: Se bendice también un Relicario dónde se ubica un pequeñísimo fragmento de la reliquia “Ex-Indumentis".

Y, cuarto: Quedaba inaugurada la pintura (fresco sobre pared), del interior de la urna de San Fernando -el Chico-, obra  del pintor búlgaro Zdravko  Vassilet y basada en otro fragmento de manto de Fernando III “el Santo”, utilizado en campo de batalla y que se conserva en el Palacio Real.

Diez años después de aquel solemne acto, queremos dejar constancia de la importancia que tiene para todos el que haya llegado a Maspalomas esta Reliquia. Importancia para nuestra Parroquia, evidentemente, pero también importante para el pueblo de Maspalomas en particular y para el Municipio de San Bartolomé de Tirajana en general. Y que no nos duelan prendas al afirmar que en aquel momento, no sólo se enriqueció el Patrimonio religioso y cultural de nuestro Municipio, sino también el de Canarias en general.
        
Y es que, Maspalomas, que siempre ha carecido de una Historia que la exalte (y la tiene); y de Puntos de referencia que la engrandezcan (que también los tiene); a partir de aquel día cuenta en su inventario con un referente  digno de que sea, (-no sólo venerado por los creyentes-), sino también contemplado y estudiado por todos. No en vano, el testimonio material, -la Reliquia tenemos en Maspalomas-, es uno de los documentos históricos más antiguos de toda Canarias.

Somos históricamente jóvenes, nos “descubren”, (entre comillas), en el s. XV y  hablamos del s. XIII. Inicios de la época medievalista, de la que existen muy pocos referentes en Canarias, por lo menos  tangibles.

Finalmente, dejar también constancia, que ahora hace diez años, crecimos todos un poco y todos debemos sentirnos orgullosos por este gran logro del Párroco de entonces el Rvdo. Don Miguel Hernández, y de nuestra Parroquia, ya que vimos aumentado su Patrimonio Social y Cultural, creciendo al mismo tiempo el del pueblo de Maspalomas y el de nuestro Municipio en general.

De mi intervención en tan importante y trascendente acto, resaltar el siguiente texto:

Sepa su Excelencia que a partir de hoy, La Parroquia y el pueblo de Maspalomas convertirán la Reliquia de San Fernando en Estandarte y Espada, en “santo y seña”, de nuestra fé, veneración y respeto.

Ojalá que esta Reliquia nos traiga consigo las virtudes con que Alfonso X, el Sabio, resumía aquellas que poseía su padre: 

Eran siete, como siete eran las letras de Fernando (Ferrando), en el castellano antiguo:  Fé, Esperanza, Caridad, Justicia, Mesura, Nobleza y Fortaleza.

Las virtudes de un Gran Caballero Medieval. Las virtudes de Fernando III, Rey de Castilla y León. Las virtudes de San Fernando.

Traslade Vuestra Excelencia al pueblo de Sevilla, que la Reliquia de San Fernando queda en buenas manos…, queda de manos de la gente del pueblo de Maspalomas.

Para finalizar y, en cuanto a la trascendencia y la difusión que se le ha de dar al Patrimonio Social y Cultural de nuestra Parroquia, nos hacemos eco de las palabras de Su Excelencia Reverendísima Monseñor Manuel Monteiro de Castro, Nuncio de Su Santidad en España, en conferencia pronunciada el día antes de la apertura oficial de la Exposición “La Huella y La Senda”, abierta por aquellas fechas.

La Conferencia llevaba por título: “Función Social del Patrimonio de la Iglesia” y manifestaba el Nuncio de Su Santidad que:

Primero: “La Iglesia no sólo debe ser guardiana de su arte, sino también tiene que ser “animadora” del mismo, introduciéndolo en los círculos de la Cultura”.

Segundo: Que las Sociedades no se terminan de comprender, sin conocer en profundidad el Arte y el Patrimonio de la Iglesia de esa Sociedad.

Y, finalmente, “…que la Iglesia debe y tiene que poner su Patrimonio al servicio social de la Comunidad”.