jueves, 19 de febrero de 2015

MARLENE MOURREAU EN EL CARNAVAL DE MASPALOMAS DE 2002

Si estás de regidor en el BackStage, el Carnaval está dedicado a Cuba y vas vestido de Indiano, te puede pasar esto. Marlene fué un derroche de simpatía detras y delante del escenario. No ponemos fotos del espectáculo, por no pisar su actuación del próximo sábado en el Carnaval.

lunes, 16 de febrero de 2015

"LUNES DE CARNAVAL".- HOMENAJE AL CARNAVAL TRADICIONAL CANARIO.

En Lunes de Carnaval..., vaya desde este Blog, un modesto homenaje a las manifestaciones canarias con más tradición: “Las cabrillas y el macho cabrío”, en L’aldea (Gran Canaria). “Los Buches” y “Los Diabletes” en Lanzarote. “Los Indianos” y “Las Viejas a Caballota” en La Palma. “Los Achipencos” y “Los Arretrankos” en Fuerteventura. “Los Carneros” de El Hierro. “El Mataculebra” en Tenerife. 


miércoles, 11 de febrero de 2015

EL ANTIGUO CANÓDROMO GRAN CANARIA ó DE PLAYA DEL INGLÉS.

Por Pedro José Franco López
Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural.

Este Canódromo logra para San Bartolomé de Tirajana el primer campeonato de España, en la modalidad de Carrera de Galgos en pista.

También en este Canódromo se vivió la época dorada del motociclismo en la modalidad tan en boga en los 80, como el Dirt Track. 
 

Era el principio de la década de los 80 del siglo pasado, aquella década que marcó definitivamente, para lo bueno y lo malo, un antes y un después en la vida social, cultural y económica del municipio de San Bartolomé de Tirajana en general y de Maspalomas en particular.

Una de las principales atracciones tanto local como turística en Las Palmas de Gran Canaria eran las Carreras de Galgos, arraigadas en la capital desde el año 1.935 y en un Canódromo ubicado dónde hoy está la Fuente Luminosa; por necesidades urbanísticas desaparece éste y se construye otro, por los años 60, en Schamaan, llamado “Nuevo Campo España”;  y la emoción y las apuestas corrían a raudales todas las tarde y, sobre todo, los fines de semana.

Mientras, el turismo local, el de la capital de la isla y el de la isla toda, descubre en Maspalomas ese lugar dónde veranear, pasarse las mini vacaciones de Navidad, Semana Santa, así como: puentes, fines de semana y demás fiestas de guardar. Esto hizo que la afición a las Carreras de Galgos fuera decayendo, hasta la desaparición del “Nuevo Campo España”.

El Canódromo de Playa del Inglés.

A todo esto, el promotor Jorge Fierro invierte en Maspalomas en el llamado “Canódromo Gran Canaria”, más popularmente conocido como “Canódromo Playa del Inglés” y lo construye en el Barranco de El Veril, justo dónde terminaba el pueblo “Buenavista”, hoy denominado “Bellavista” y que hoy en día nos ofrece su ruinosa y desmantelada estructura, presidida por el que fuera el reclamo de la fachada, un luminoso en forma de galgo, al que le queda tan sólo su triste silueta y algún bombillo que otro.

 El Canódromo de Playa del Inglés, según nos cuenta nuestro informante José J. Santana Moreno, constaba de unas modélicas instalaciones (unas de las mejores de España en su momento), con amplio graderío, restaurante y circuito cerrado de TV.

La afición galguera arraigó en Maspalomas en poco tiempo, convirtiéndose el Canódromo en el lugar de ocio y esparcimiento diario, no sólo de turistas, sino también de los maspalomeros y los profesionales de la hostelería, que vieron cómo el pueblo salía del letargo y la rutina; aún muchos recuerdan aquella imagen de unas azafatas, paseando a los galgos más espectaculares por las calles de Playa del Inglés, como reclamo y promoción de las Carreras de Galgos entre los turistas.

“Fauna II”.

La afición galguera en Gran Canaria se vio premiada, entre los años 1940 y 1970, con hasta siete Campeonatos de España en su sede del “Nuevo Campo España”, y fue el 27 de mayo de 1.984 cuando se consigue el octavo título nacional con “Fauna II” en el XLVI Campeonato de España de Carreras de Galgos en pista, que se celebró en el “Canódromo Meridiana” de Barcelona. Para la Federación Canaria Galguera y la afición trasladada al efecto, la alegría fue indescriptible cuando ven como el galgo representante del Canódromo de Playa del Inglés se imponía con claridad, desde el principio hasta el final de la carrera; en resumen, una jornada inolvidable, cuyo resultado llena de orgullo a la afición galguera canaria.


En Barcelona son entregados los trofeos Copa del Rey de Galgos, destinado al mejor tiempo y, el Galgo de plata, a José J. Santana Moreno, como educador, preparador y propietario de la campeona de España; días después, el domingo, 10 de junio, en acto organizado por la Federación Española Galguera, se presenta en carrera a “Fauna II”, en el Canódromo de Playa del Inglés y, ante la afición grancanaria y con lleno a rebosar, se recrea la ceremonia protocolaria de entrega de premios a cargo del alcalde acctal. Don Antonio Martín Rodríguez y de Pedro J. Franco López, entregándosele de nuevo los trofeos al propietario e invistiendo al galgo campeón de la manteleta y el corbatín.

No hay que olvidar que fue en esta ocasión, cuando por primera vez en la historia, el nombre de San Bartolomé de Tirajana y el de Maspalomas figuran en el panorama nacional, al menos en lo deportivo; después vendría el Campeonato nacional de Fútbol Sala, con “Gran Canaria Fútbol Sala (“Maspalomas Sol de Europa”).


Bien, entre este minuto de gloria y el declive del Canódromo maspalomero fue todo una, si se añade que no se renovaba la plantilla de galgos de élite, requisito indispensable para conservar la afición, las apuestas y el modus vivendi del Canódromo, viene aparejado a que su actividad se complemente con otras actividades paralelas, como: peleas de gallos, Carreras de Motos, de caballos, etc.

Los años dorados del Dirt Track en Gran Canaria.

Desaparecida la actividad galguera, hubieron grandes competiciones de motos: trial, motocros etc. Antonio Franco Artiles, otro informante (cada uno con su tema) nos advierte que no podemos obviar en esta columna los grandes duelos de Dirt Track que se vivieron en los años ochenta, la moda del momento en el deporte del ciclismo norteamericano.  Esta modalidad hizo furor en Gran Canaria, las competiciones eran de gran nivel y muchos pilotos aún rememoran con añoranza aquel pasado glorioso y aquellas “carreras al sol de medianoche”.

El Canódromo de Maspalomas, a día de hoy.

Sin ánimo de meternos en terreno “amojonao”, recordar algunas de las circunstancias que han llevado al estado actual del Canódromo de Playa del Inglés. Después de diez años en total abandono, surge una iniciativa municipal, que consistía en comprar los terrenos y construir casas sociales y un campo de golf; la propiedad, (Don José Antonio Jorge Fierro), bajo la nominación  Promociones Sociales y Deportivas de Playa del Inglés S.A., aboga entonces por asociarse con un alemán para expansionar el negocio y, después de pleitear con el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, consigue a través del Tribunal Supremo, la licencia para su remodelación, que contemplaba la ejecución de un Club Social Recreativo y una Residencia de 32 suites, con pistas de tenis, graderío de hasta 8.000 espectadores, paddle, squash, badmington, frontón, minigolf con swing, pista de footing, de patinaje, piscinas, bolera, talasoterapia, gimnasio, sala de relax, solarium, salas y restaurantes, además de una planta de almacenes, garajes y una zona comercial.

A todo esto, entre recursos y contenciosos, con el añadido que el barranco de El Veril transcurre de forma subterránea a través del ruinoso edifico del antiguo Canódromo y a la espera que culminen los trámites del prometido Parque Acuático del Veril, ahí nos queda un monumento más a la desidia, el abandono y a la especulación nuestra de cada día.
 

JOSE J. SANTANA MORENO

Propietario, educador y preparador de
“Fauna II”, campeona de España de 1.984

José J. Santana Moreno (Pepe Juan, el de la Petanca), como se le conoce habitualmente, fue uno de los pioneros del trabajo pastelero en la zona turística de Maspalomas Costa Canaria, habiendo trabajado como tal en los hoteles “Hotel Maspalomas Oasis” y “Beverly Park”.

Reconoce que, sin duda alguna, los momentos vividos en el Canódromo de Playa del Inglés, fueron de los mejores de su vida.

Llegó a tener en propiedad hasta 25 galgos, entre ellos a “Fauna II”, campeona de España en el XLVI Campeonato de España de Carreras de Galgos en pista, de la que, además, fue su educador y preparador.

Aún se le ilumina la cara a Pepe Juan al describir gráficamente la carrera que la campeona desarrolló en el “Canódromo Meridiana” de Barcelona y, con cierta tristeza también nos relata cómo se frustró su afición galguera, al comprobar en vivo y en directo, que para muchos de sus compañeros de competición lo único que importaba era ganar o perder carreras, obviando al propio animal y utilizando toda clase de medios para ganar algunas pesetas, incluso estimulando a los animales con el “medicamento”  preciso, bien en un sentido u otro, cosa que no consentía por su amor a los galgos y a este deporte en particular, que no deja de admitir que es uno de los más bellos y nobles.

domingo, 1 de febrero de 2015

125 ANIVERSARIO DEL FARO DE MASPALOMAS. Gansos y Gallinas.

125 ANIVERSARIO DEL FARO DE MASPALOMAS..., Gansos y Gallinas

125 ANIVERSARIO DEL FARO DE MASPALOMAS

Frotando y sacando brillo para que aguante 125 añitos más.

A PROPÓSITO DEL PREMIO “PANCHO GUERRA”

Josefina Mujica, fue la ganadora del primer certamen literario “Pancho Guerra”, en 1.973. La publicación incluía trece ilustraciones de Santiago Santana.

José Castellano fue el que dio voz y rostro al personaje literario “Pepe Monagas”, popularizando en toda Canarias la obra de Pancho Guerra..



 Por estos días se cumple el plazo de presentación de trabajos para el I Certamen de Periodismo Pancho Guerra, que convoca el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, al fin de premiar el mejor trabajo informativo y divulgador publicado durante el año 2014, sobre la relación del turismo y el medio natural en Canarias y también con la pretensión de promover y divulgar la figura literaria del Hijo Predilecto del municipio: Francisco Guerra Navarro -Pancho Guerra-.

Este Certamen que se convocó con un plazo de presentación de trabajos hasta el pasado 15 de enero, se ha visto ampliado hasta el 31 del mismo mes, supuestamente por la escasa presentación de propuestas, quizá debido al coincidir en el plazo, las fiestas por  Navidades, Año Nuevo y Reyes.  Deseamos fervientemente que esta convocatoria cuaje y se consolide a lo que ayudarán sin duda, los premios que se otorgarán a los trabajos seleccionados: dos premios (trabajo escrito y radiofónico o audiovisual), de 1.500 euros cada uno.

Esta nueva intentona es la primera que surge después de haber sido nombrado Pancho Guerra Hijo Predilecto de San Bartolomé de Tirajana el pasado octubre de 2013, obviando por razones evidentes aquel libro “didáctico y pedagógico” que se publicó en mayo de 2014 sobre la persona y obra de Pancho Guerra, con el ánimo de convertirlo en Libro de Texto Escolar; no entraremos en más comentarios al respecto, sólo que muchos aún lo consideran una broma de mal gusto, que no debería, por nada, llegar a manos de nuestros niños y jóvenes.
 
Tributos a la Persona y Obra de Pancho Guerra

Son múltiples y variadas las intentonas a lo largo del tiempo de tributar homenaje y reconocimiento a la persona y obra de -Pancho Guerra-, casi siempre con la convocatoria de un Concurso, unas veces Literario, otras de Novela, y hasta de Investigación Etnográfica y Costumbres Populares.

Fuera de esta modalidad y con todo el mérito que corresponde a aquellas publicaciones de “Los Cuentos de Pepe Monagas” en Madrid, por el año 1.958, de la mano de la Peña de Amigos de Pancho Guerra, si acaso, la iniciativa más contundente fue la publicación, en cuatro volúmenes de las Obras Completas de Pancho Guerra, por la Mancomunidad de Cabildos y el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, en 1977; colección dirigida por Agustín Millares Carló y con dibujos de Felo Monzón, Eduardo Creagh, Eduardo Millares (Chó-Juaá) y  Manuel Padrón Noble.

Aunque si de impacto popular hablamos hay que hacer mención forzosa a los siete volúmenes que publicó en 1994 Editorial Prensa Canaria y que se repartieron gratuitamente con los ejemplares del periódico La Provincia.

Bastante digna fue también aquella iniciativa de los años 1993 y 1995, en que nace la “Colección Pancho Guerra”, a la que se le deben las publicaciones “Pancho Guerra o el amor a lo propio”, de Yolanda Arencibia; “La Flor del Oroval”, de Maximiano Trapero y “La Comarca de Tirajana en el Antiguo Régimen”, de autoría coral.

Por último, en el año 2010, la Fundación Canaria Pancho Guerra publica “Los Cuentos Famosos de Pepe Monagas en Décimas”; una obra colectiva coordinada por Marcos Hormiga, con prólogo de Yeray Rodríguez y una veintena de autores que la convierten en un regalo para los sentidos.

Antecedentes del Premio Pancho Guerra.

El Primer Premio Literario Pancho Guerra nace marzo de 1.972, siendo Alcalde-Presidente del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana Enrique Jorge García. El fallo del Jurado tiene lugar en el Hotel Faro de Maspalomas el siete de enero de 1.973, compuesto por un singular jurado que, por sus características, relacionamos: José Miguel Alzola González, Presidente del Museo Canario; Antonio Arbelo Curbelo, Presidente de la Asociación Peña Pancho Guerra; Alfonso de Armas Ayala, director de la Casa de Colón; Juan Rodríguez Doreste, Secretario del Museo Canario; Antonio Rumeu de Armas, Catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Madrid y Académico de la Real Academia de la Historia; José Eugenio de Zárate y Peraza de Ayala, como Secretario del Jurado y el propio Alcalde, como Presidente del mismo.
 
Se presentaron dieciocho obras, que se van eliminando en sucesivas votaciones quedando como absoluta finalista y ganadora “Cuentos de mi Tierra”, presentada con el seudónimo Juan de Ágaldar, que abierto el sobre de plicas resulta ser que la autora de la obra galardonada era Josefina Mujica de Cabrera. La publicación de la obra ganadora lleva trece ilustraciones del artista, amigo personal de Pancho Guerra y maestro del arte indigenista, Santiago Santana y lleva prólogo de Juan Rodríguez Doreste.

En febrero de 1977 se convoca el II Premio del Concurso Literario Pancho Guerra, con motivo de la inauguración de la Casa de Cultura y Teleclub Pancho Guerra. El Jurado se reúne en el Hotel Costa Canaria, de San Agustín-Maspalomas y su fallo fue declararlo desierto, concediéndole un accésit a la obra titulada “Entre la playa y la cumbre”.

Se retoma de nuevo el Premio de novela “Pancho Guerra”, en octubre de 1.989, con un único premio de quinientas mil pesetas, además de la publicación de la obra ganadora. Se presentan tres obras y, con fallo de fecha de febrero de 1.990, de nuevo se declara desierto el Premio.

Dándose por hecho que no contaba con el respaldo suficiente por parte de los creadores las modalidades Literarias y de Novela, se decide en 1.994, convocar el Premio Pancho Guerra de Investigación y tendrían cabida trabajos de investigación de toda índole, tesis doctorales, etc.; referentes a San Bartolomé de Tirajana; quedando igualmente desierto, por la escasa o nula participación de creadores. Con idénticos resultados, las intentonas, de los años 1.994 y 2.000, con la modalidad Premio de Investigación Etnográfica.

Ante el desinterés manifiesto por los creadores en sucesivas ocasiones, para con nuestro insigne Pancho Guerra, cabe desde ya buscar la solución definitiva, que seguro que la hay, para que este Premio se consolide de una vez y para siempre. Como conclusión, una cosa está diáfanamente clara: que mientras se mire y trate todo lo referente a Francisco Guerra Navarro con miras estrechas (no sé yo si Pancho Guerra hoy estuviera de acuerdo en que decidan sobre su obra tanto corsé y birrete) y, sobretodo, mientras su nombre siga secuestrado por unas siglas; nuestro insigne, novelista, autor de teatro, periodista, poeta y, especialmente, biógrafo de las costumbres y tradiciones canarias, Pancho Guerra -el de todos los tirajaneros y el de todos los canarios- nunca va a ser reconocido y valorado como “El más alto representante de la literatura popular canaria de todos los tiempos”, como se le denomina en el documento de Yolanda Arencibia: “Pancho Guerra o el amor a lo propio”. 

Pepe Monagas – Pepe Castellano

Aprovechamos esta coyuntura para desempolvar de alguna manera la persona de Don José Castellano y el personaje de Pepe Monagas; primero: porque estamos convencidos de que la popularidad y el conocimiento que se ha pretendido dar desde siempre al insigne Pancho Guerra tendría que pasar por familiarizar a niños y jóvenes con el gordinflón, bonachón, entrañable y dicharachero Pepe Monagas, haciendo caso omiso a esos miedos de que el personaje se coma al autor. Salvando las distancias, es como si tratáramos de ocultar y echar tierra al Quijote, porque anula al prestigioso Miguel de Cervantes. Y, segundo: Porque, dándole el tratamiento adecuado acorde a los nuevos tiempos, mediante todo tipo de soportes comunicativos y de promoción, el personaje por excelencia de Pancho Guerra: Pepe Monagas, conectaría perfectamente en Guarderías, Colegios e Institutos, que es por dónde habría que empezar. Con estos mismos objetivos “nació” por el año 2007 en las ludotecas tirajaneras una lagarta llamada “Panchita” que, se quedó sólo una mera intención.

Y, de paso, porque no?, homenajear al entrañable Don José Castellano, que dio caracterización personal y humana al personaje de ficción “Pepe Monagas” durante tantos años en Ferias y  “Desfile de Variedades”; recorriendo los pueblos y aldeas de Gran Canaria y de casi toda Canarias y con el que todos tenemos una gran deuda moral. Por cierto, en uno de estas actuaciones, ahora hace cuarenta y ocho años (el 6 de enero de 1967), me dedicaba un autógrafo con dos firmas: la suya propia como José Castellano y la Pepe Monagas.

Sus hijas y nietos, que lucharon lo indecible por recuperar la memoria de su padre y el trabajo y arte que regó por Canarias, además de sus grabaciones de los Cuentos en discos y casettes que traspasaron fronteras, tan sólo se ha visto compensado con una placa homenaje que está en el Mercado de Vegueta.

“Ni he comido hoy, cristiano, de la impresión”

Finalmente, transcribir literalmente lo que manifestó José Castellano por teléfono cuando se le preguntó la impresión que le causó la muerte de Pancho Guerra, según el periódico La Falange de 5 de agosto de 1.961: “La impresión que me causó? Ni he comido hoy, cristiano, de la impresión. Empezaba a almorzar cuando la radio me dio la noticia, y trabajando estoy, esta tarde, impresionado. ¡Pobre Pancho…!”