domingo, 12 de enero de 2014

DÁMASO, FIEL EXPONENTE DEL BINOMIO: CULTURA Y TURISMO.



Pedro José Franco López
Comisario de la Exposición “Dámaso y Maspalomas”.

Por invitación de José A. Luján, autor del Libro: “10 Paseos con Pepe Dámaso”, formé parte de un prólogo coral de su libro, de lo que estoy muy agradecido y orgulloso.

TEXTO DE MI PRÓLOGO AL LIBRO:

Portada del Libro, foto de Alexis Pérez Montero (Alexis W)
Agradeciendo el que se me haya invitado a formar parte de un equipo de Prologuistas de un documento sobre la figura del Ilustrísimo Sr. Don José Dámaso Trujillo, mi amigo Pepe Dámaso y, a sabiendas que van a quedar sobradamente cubiertas todas y cada una de sus facetas personales y artísticas en otros Prólogos, no puedo desaprovechar esta oportunidad para exaltar la participación e implicación de Dámaso en dos de las principales zonas turísticas de España y Canarias: Maspalomas y Mogán, de manera ininterrumpida, desde hace ahora 50 años y, hasta el presente.

Y es que desde los mismos inicios de la zona turística de Maspalomas (década de los 60 del s.XX), Dámaso se implicó en la estética de interiores y exteriores de muchos de sus edificios; así podemos apreciar aún muchas de sus intervenciones, en Recepciones, Comedores, Terrazas, Jardines, Talasoterapias, …
Tuve el inmenso honor de comisariar la Exposición “Dámaso y Maspalomas”, lo que me dio la oportunidad de convivir con Dámaso, casi día a día, los cinco primeros meses de 2012;  y, si ya de antes admiraba la obra de Pepe Dámaso, a partir de esta experiencia, en la que tuve muy de cerca a un Dámaso que reía, cantaba, lloraba, gritaba, creaba, fantaseaba…; me reafirmé en la exacta dimensión de su excelsa persona.

En la Exposición: “Dámaso y Maspalomas”, de la manera prolífica a que nos tiene acostumbrados, nos ofreció todos aquellos elementos con los que relacionamos el entorno maspalomero: Faros; Palomas; Arena; Cucañas; Camellos; Palmeras; el Mar y, hasta el mismísimo “Ángel de las Dunas”, que lo trae lleno de esperanza, de cultura, de estética y alegría, de placer por la vida y, con un sentimiento universal de amor.

Con el reconocimiento por el propio Dámaso, de que la trascendencia de su obra artística y el prestigio
nacional e internacional que tiene, se lo debe en gran parte a no haber emigrado y haberse quedado en Canarias; toda la obra de Dámaso, sin perder ni un ápice de universalidad, está caracterizada por la etnografía más ancestral de su tierra ó “arte vernáculo”, como sus series dedicadas a: Lucha Canaria: Héroes del Atlántico; Grabados de Balos, Dragos y Teides; El Dedo de Dios; La Rama, etc.

No obstante ello, aprovecho también esta oportunidad para resaltar otras obras de Dámaso (un tanto inéditas y desconocidas por el gran público), como son la serie sobre una interpretación artística de una “Duna Habitable” y, la de “Las Cucañas”, proyecto y especial empeño de Dámaso en homenajear a los hombres y mujeres del sur, por la labor ingrata y desagradecida que padecieron en la época del cultivo del tomate en régimen de Aparcería.