lunes, 11 de noviembre de 2013

JUGADORES DE FÚTBOL-BASE DE CINCO GENERACIONES, HOMENAJEAN A SUS PREPARADORES.

Por Pedro José Franco López

Convocantes y homenajeados se pegaron un revolcón de sentimientos y emociones que reavivó por mucho tiempo una llama de arraigo, identidad y orgullo para con sus raíces: el pueblo de Maspalomas y, estrecharon aún más, si cabe, sus lazos de amistad y compañerismo.



El pasado sábado se celebró en Maspalomas un acto con gran contenido emocional, de agradecimiento y de recuerdos; en el que jóvenes representantes de unas cinco generaciones homenajearon a todos aquellos personajes, muy importantes en sus vidas, -su niñez y juventud- mientras practicaban aquello que más les gustaba: el Fútbol. 

Para ello toman como hilo conductor a Don GERARDO GARCÍA PEDRAJA; a Don MARTÍN GUILLÉN JIMÉNEZ y a Don FRANCISCO SANTANA MARRERO (Paco el Taxista) que, tanto desde el Club de Futbol San Fernando, como desde el Club Deportivo Maspalomas,  durante una época tan crucial en sus vidas, se convirtieron en “santos de devoción” de tantos niños y jóvenes maspalomeros…

Y los toman como “disculpa”, para hacer extensivo el Homenaje y agradecimiento a todos aquellos: Entrenadores; Delegados de Campos; Colaboradores, Asistentes; Masajistas; etc. que durante su niñez y juventud les ayudaron no sólo a su desarrollo deportivo, sino a su desarrollo personal.

Estamos hablando de gente totalmente desinteresada que, sacrificando su tiempo y restando tiempo a sus trabajos y familias, inculcaron Valores Humanos: Disciplina, Respeto y Compañerismo, entre jóvenes y niños en una época tan difícil y de transición, como la de los años 70 y 80, cuando se  implantaba una industria turística en las mismas puertas de sus casas y, que si no te cogían bien asesorado o con la cabeza bien amueblada, y que si no hubiera sido por gente como: Don Gerardo, Paco el Taxista y Martín Guillén, muchísimos niños y jóvenes hubieran tirado por otros derroteros.

El Homenaje consistió en un partido de fútbol en uno de los campos de la Ciudad Deportiva y, por la noche en una Cena-Homenaje.

El partido fue de lo más entrañable, divertido y, a veces tremendamente informal. Jugaban entre ellos mismos, con unas reglas muy atípicas, dónde todos se divirtieron con bromas de todo tipo; el resultado es lo de menos, unos jugaban de color naranja, otros de verde y, uno de ellos recibió dos hermosísimos goles, da igual del color que fuera su camiseta.

La noche, como se preveía, fue de lo más emotiva, convirtiéndose en un revuelco total de emociones, compañerismo y camaradería.

Los organizados (todos ellos), que se autoconvocaron mediante Wasapp y redes sociales y, lo más importante: ideado y organizado libremente y de manera espontánea por un grupo de jóvenes “re-la-ti-va-men-te” jóvenes, sin ser dirigidos ni coordinados por nada ni por nadie.

Todos ellos quedaron totalmente satisfechos por el objetivo cumplido: el pago de una deuda hacia aquellos que tanto se desvivieron por ellos en una época: los 70, 80 y 90; que además de ser una etapa crucial en sus vidas en que unas personas les inculcan unos valores humanos además de los deportivos, que ya forman parte de su vida y, por si fuera poco, muchos de ellos ahora trasmiten a sus hijos y nietos.

Como prueba del talante personal y los valores que estos chicos recibieron en su niñez y juventud: sin ir más lejos el propio acto, perfectamente organizado por ellos mismos, bajo la coordinación de Félix Martínez.


Además, a Don Gerardo García; Paco –el Taxista- y la Sra. Vda. de Martín Guillén se les indicó que se pueden sentir orgullosos, pués cómo decía la parábola: “la semilla sembrada, cayó en terreno fértil”. Como ejemplo gráfico el de uno de sus “discípulos”: Justo Vera Medina que, como coordinador y entrenador de categoría internacional, ha implantado en la isla de Fuerteventura un Proyecto Deportivo y de Desarrollo Personal para niños y jóvenes, basado en la misma filosofía que heredó, tanto de los homenajeados como de su propio padre: Exaltación de los Valores Humanos por encima incluso del propio Deporte y, la Disciplina, el Respeto y el Compañerismo.

Por un momento el acto parecía como si de un “Homenaje de Homenajes” se tratara, pués también sirvió de punto de encuentro de amigos que hacía hasta 25 y 30 años que no se veían y, que llegaron a tal fín desde distintas islas y península.

Jóvenes de varias generaciones de maspalomeros…,  que si un día fueron niños, luego fueron galletones, más después fueron padres y, ahora, algunos ejerciendo de abuelos, tratan de implicar a sus hijos y nietos en la noble tarea del fútbol…, del deporte…, de la vida sana y siempre con el recuerdo y siguiendo los sabios consejos que les inculcaron.

Y, como conclusión el reto que se imponen a ellos mismos: el de repetir anualmente esta experiencia, para lo que piensan iniciar desde ya la convocatoria, los trámites y las gestiones necesarias. Eso sí, como gente de era digital: “guasapeando” y, a través de redes sociales.