viernes, 27 de septiembre de 2013

ANIVERSARIO DE AQUEL MINUTO DE GLORIA UNIVERSAL PARA MASPALOMAS



Por Pedro José Franco López
 Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural

27 de septiembre de 2012  /  27 de septiembre de 2013, como arena entre los dedos, se nos ha ido un año y ya conmemoramos el aniversario de aquel momento de gloria universal que vivió España, Canarias, Gran Canaria, San Bartolomé de Tirajana y Maspalomas en particular, con motivo de la celebración del “Día Mundial del Turismo” a nivel mundial.

Creo que no tuvimos, ni tenemos aún a nivel popular, la idea exacta de lo que supuso que España acogiera por primera vez en la historia el Día Mundial del Turismo y, que se asignara a Maspalomas como sede para su celebración. 
 
Sería muy largo el detallar todo lo vivido y, más largo aún sería el detallar todo lo que no se pudo o se supo aprovechar este momento, pero no es este el momento de hacerlo, ni yo la persona más adecuada.

Tuve la inmensa suerte de disfrutar en vivo y en directo mucho de lo programado y, aprovecho para darle las gracias a nuestro Alcalde, Marco Aurelio Pérez Sánchez el haberme dado esa oportunidad; las misiones que se me encomendaron, por pura casualidad o causalidad, fueron prácticamente las últimas que desarrollé en el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana pues, por pre-jubilación, a pocos días dejé de prestar mis servicios, después de 32 añitos de nada ejerciendo una de las labores más grata que pudieran existir: la de trabajar por mi pueblo y por mi gente.

32 añitos dan para mucho, bueno y malo y alegrías, satisfacciones y, como no, también frustraciones. Viene esto a cuento, porque ese día, el 27 de septiembre de 2012, tuve una pequeña frustración; al darme cuenta que las banderas protocolarios del escenario, dónde intervendría el Príncipe de Asturias Don Felipe de Borbón estaban mal colocadas, di cuenta de ello a los responsables de Protocolo y no me hicieron puñetero caso, por lo que se dio la circunstancia, las fotos lo atestiguan, que el Príncipe por primera vez -creo-, intervino con unas banderas de fondo muy mal colocadas; bueno, una anécdota boba, pero ahí queda.

Volviendo al tema que nos ocupa, vaya desde aquí nuestro pequeño homenaje a los verdaderos artífices de la hazaña que supuso el que el Día Mundial del Turismo se le asignara a España y que la sede fuera en San Bartolomé de Tirajana (Maspalomas), con motivo de conmemorarse en 2012 el 50 aniversario del inicio de las obras de la Urbanización Maspalomas Costa Canaria. Ellos fueron y los podemos apreciar en foto adjunta: el Alcalde de San Bartolomé de Tirajana: Marco Aurelio Pérez Sánchez; el Secretario Gral. De la Organización Mundial del Turismo: Taleb Rifai; el responsable de Comunicación de la Organización Mundial del Turismo: Marcelo Risi y, el Concejal delegado de Turismo: Ramón Suárez Ojeda.

Como aficionado e incordio cansino, pidiendo a todas horas que los hitos queden reflejados para la posteridad, pido desde aquí que debería quedar constancia en algún lugar público y transitado de este hecho además, claro está, de la placa que se descubrió en el Parque del Sur a nombre de la O.M.T. -Organización Mundial del Turismo-. Pués tenemos que ser conscientes y realistas en que, muy difícilmente nos vuelva a tocar esta especie de lotería en mucho tiempo.  Y es que, muy difícilmente le volvería a tocar a España en breve, pero mucho más difícil va a ser que en caso que así sea, le vuelva a tocar a Canarias y, a Maspalomas, concretamente.

Echando un vistazo rápido a toda la prensa que se generó los días 27 y 28 de septiembre pasado, elegimos algunos titulares de nuestra prensa local, que reflejan claramente la trascendencia del hito que vivimos ahora hace justo un año: “Maspalomas refuerza su presencia a nivel mundial”; “Maspalomas, capital turística”; “Maspalomas, faro del turismo mundial”; “El mundo mira a Maspalomas”; “Maspalomas acoge la celebración más importante del turismo mundial”; “Don Felipe llama a Maspalomas a compatibilizar Turismo y Naturaleza”.

Respecto a mi experiencia personal en las actividades programadas, resaltar la Conferencia o Ponencia: “Maspalomas: de la época aborigen al Boom turístico”;  que impartí en la Universidad de Verano de Maspalomas/2011, en la Casa Canaria de Madrid, en el Centro Cultural Maspalomas y, en diversos Institutos de Gran Canaria. 

 
Y, aprovecho esta ocasión, hacer pública a través de mi Bolg, una de las fotos que ilustran el Libro “Los Pioneros” de Birgitta Frejhagen y de la que me siento particularmente satisfecho. El pié de foto era el siguiente: de izqda. a dcha.:  Fernando del Castillo, Pedro J. Franco y Eustasio López que coincidieron en las actividades organizadas con motivo del Día Mundial del Turismo/2012. La casualidad hizo que, en la misma foto,  coincidieran el representante de la empresa que inició Maspalomas Costa Canaria en 1961, el que representa el presente y futuro más prometedor para Maspalomas y aquel niño que gritaba y hacía sonar cacharros, para que los guirres y cuervos no se comieran la cosecha de la labranza.

Para terminar, un deseo: Ojalá que todos los propósitos del 27 de septiembre/2012 sigan en la mente y, sobre todo, en la mesa de trabajo o en la hoja de ruta -como se dice ahora- de Autoridades políticas y empresariales, para bien de las gentes y los pueblos maspalomero, tirajanero y grancanario.

lunes, 16 de septiembre de 2013

LA CONVOCATORIA DEL CONCURSO INTERNACIONAL DE IDEAS “MASPALOMAS COSTA CANARIA”.

Por Pedro José Franco Lóipez
Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural


Reproduzco esta página, que ya se editara en el Programa de las Fiestas Patronales de Maspalomas, en honor a San Fernando de 2011; aunque con una gran salvedad:

Lo que comentamos a continuación, no tiene nada que ver,  ni punto de comparación con el excelente trabajo del joven arquitecto tirajanero -del Tablero- Iván Álvarez, que hizo pública, hace muy poco, su tesis doctoral basada en el Concurso de Ideas y que tituló y publicó en un magnifico Libro-Documento: “El Proyecto Turístico del Atelier “AS ATEA+SETAP / Concurso Internacional de Ideas Maspalomas Costa Canaria”.

Lo dicho, la tesis doctoral de Iván Álvarez, es de auténtico culto y de obligada consulta en el futuro, a pesar de ello, allá va mi pequeña y humilde contribución.

El pasado año 2011 se cumplieron 50 años –las Bodas de Oro- de aquella “descabellada” idea de convertir a Maspalomas en una de las principales zonas turísticas de España. Descabellada, porque tanto a Alejandro del Castillo y del Castillo, como a sus hijos Alejandro y Pedro les tacharon de locos: “me decían que cómo se me ocurría invertir en un erial como el que había allí”, manifiesta cada vez que tiene una oportunidad Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna, el actual conde de la Vega Grande y es que, después de muchas, muchísimas dudas y avatares y, después de razonar y meditar concienzudamente todos los pros y contras, el propietario mayoritario de toda la zona de Maspalomas, Don Alejandro del Castillo y del Castillo (octavo conde de la Vega Grande del Guadalupe), decide transformar las fincas de su propiedad en un gran complejo turístico.

Y fue a principios de 1961 cuando se redactan las Bases conforme al Reglamento de Concursos Internacionales de Arquitectura y Urbanismo de la Unión Internacional de Arquitectos (U.I.A.), con sede en París, siendo aprobados por este organismo y por el Consejo Superior de Arquitectos de España.

 La convocatoria se materializó en un excelente trabajo editado en un libro: “Maspalomas 1961”, cuya portada ilustra esta columna, en formato cerrado de 27,5 x 27,5 cms.; de 284 páginas de gran gramaje, con croquis y planos desplegables y con fotografías de los terrenos y atractivos naturales de Maspalomas en estado virgen, que han pasado a formar parte de archivos y hemerotecas de medio mundo.

Los apartados del libro, que se ofrecían en español, inglés y francés eran los siguientes: Las Bases o Reglamento del Concurso; la composición del Tribunal calificador; Planos desplegables de situación y topográficos; Gráficos de toda clase; una Memoria descriptiva del Archipiélago Canario, de la isla de Gran Canaria y de Maspalomas; el aspecto económico; el movimiento turístico desde principios de siglo XX; la Climatología; la Geología; la Vegetación; el Mar –los oleajes-; distintos dossiers fotográficos y, finalmente, las Disposiciones Legales que, para dar aliciente a la inversión extranjera, regulaban las facilidades y oportunidades que habían de encontrar en Canarias –Maspalomas-, los inversores.
 
Todo ello pormenorizado hasta tal punto, que cualquier estudio de arquitectos, desde cualquier punto del globo terráqueo, pudiera participar en el Concurso sin necesidad alguna de trasladarse al lugar de los hechos.

 
Como ya sabemos, la propuesta tuvo una gran acogida internacional, se inscribieron 141 Proyectos correspondientes a 24 países; los  países de más participación fueron: España, con 30 proyectos; Francia, con 25; Polonia, con 20; Holanda y Alemania, con 8 cada una y Japón con 7. El resto de los proyectos procedían de lugares tan diversos, como: Suiza, Italia, Portugal, Bélgica, Inglaterra, Suecia, Estados Unidos, Turquía, Canadá, Yugoslavia, Dinamarca, Israel, Argelia, Uruguay, Méjico, Argentina, Mónaco y Finlandia.

Añadir leyenda

El Jurado estuvo compuesto por:

  • J.H. Van den Broek, decano de la Universidad Tecnológica de Arquitectura de Deflt, en Holanda, que actuó como Presidente.
  • Franco Albini, catedrático de Arquitectura del Instituto Universitario de Venecia.
  • Pierre Vagó, Secretario general de la Unión Internacional de Arquitectos (U.I.A.) y director de estudios de cinco escuelas de Arquitectura en Bélgica.
  • Luis Blanco Soler, decano-presidente del Colegio de Arquitectos de Madrid.
  • Antonio Perpiñá Sebria, catedrático de Urbanismo de la Escuela superior de Arquitectura de Madrid.
  • Manuel de la Peña, arquitecto del Instituto Nacional de la Vivienda de Las Palmas y colaborador técnico del Conde de la Vega Grande del Guadalupe.
De los 141 proyectos inscritos tan sólo se admitieron 81, eliminándose la mayor parte por no acatar las normas establecidas en las Bases del Concurso. Por ejemplo, muchos de ellos preveían construir en el Paraje Natural de las Dunas de Maspalomas. A este respecto Don Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna, actual conde de la Vega Grande nos recalca la sensibilidad medioambiental que tenían los propietarios de los terrenos, ya que en aquellos tiempos las sensibilidades ecologistas, ni las legislaciones, no estaban tan a flor de pié como hoy en día y bien que pudieran haber construido en las Dunas y en el interior de la Charca, y sin embargo no lo admitieron. Pasada la criba correspondiente y, después de largas sesiones de estudio, el resultado fue el siguiente:

Premios del Concurso:

  • El Primer premio del concurso que consistía en: 6.000 metros cuadrados de terreno en la Zona Residencial, 300.000,- pesetas en metálico, Viaje de ida y vuelta desde el país de origen y estancia en Gran Canaria durante treinta días, fue para el proyecto presentado por un estudio de arquitectos franceses “Societé pour l’Etude Technique d’Amenágements Planifiés (SETAP)”.   Compuesto por los señores Guy Lagneau, Michel Weill y Jean Dimitrijevic, arquitectos urbanistas. René Bartholiu, arquitecto; Philippe Cennet, economista; Ivan Seifert, arquitecto-ingeniero; Lucien Varinay, ingeniero y Jean Davidad, jefe de maquetas.
El Segundo premio fue declarado desierto, ya que entre el que ganó el primer premio y el resto había una notable diferencia, por lo que se decidió establecer dos terceros premios: Uno para el proyecto presentado por un equipo de arquitectos belgas y el otro para el presentado por el arquitecto francés Jacques Karbowsky y éstos consistían en: 3.000 metros cuadrados de terreno en la Zona Residencial, 100.000,- pesetas en metálico, Viaje de ida y vuelta desde el país de origen y estancia en Gran Canaria durante quince días.

Difícilmente nos podíamos imaginar a principio de los años 60, del s.XX  la transformación social y económica que iba a suponer para el Archipiélago Canario, para la Isla de Gran Canaria y para el municipio de San Bartolomé de Tirajana en particular, el nacimiento de la zona turística de Maspalomas, y cómo la idea de un hombre y el trabajo de unos pioneros consiguieron cambiar el rumbo de la historia de su tierra que, de anclada en la Agricultura y la pobreza, pasó a ser protagonista de la pujanza económica y el progreso de su gente.

Son muchas las lecciones que podemos extraer de la andadura iniciada con la ilusión, el trabajo y el tesón de aquellos años. Muchos han sido los problemas superados y los errores (sin solución ni vuelta atrás), acumulados. Errores sin solución ni vuelta atrás que ahora, cincuenta años después, lamentamos más que nunca, pues la tan cacareada crisis mundial que hoy padecemos, se ceba descarnadamente, con el grave deterioro de una zona turística que, en su mayor parte -al menos en la originaria-, está totalmente decadente y caduca, aunque las perspectivas a corto plazo son bastante tranquilizadoras.

martes, 10 de septiembre de 2013

330 AÑOS DE LA ERMITA DE “MASPALOMA” ó DE SAN FERNANDO.



 Por Pedro José Franco López.
Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural.

Desde siempre  y por parte de muchísimas personas, ha sido motivo de curiosidad para unos y de estudio para otros el conjunto arquitectónico que forma la Casa de Srta. Candelaria (conocida como Casa Condal) y la Ermita anexa a la misma y la pregunta “del millón” -la incógnita que todos han querido despejar- es su antigüedad aproximada.

No es desacertado el dato sobre la antigüedad de la Casa de Srta. Candelaria que la estima en la segunda mitad del s. XVIII, pues viene a coincidir con la fecha del matrimonio entre Luisa Antonia Amoreto y Fernando del Castillo, primer Conde de la Vega Grande de Guadalupe (1777). Pero el dato erróneo (que desvelaremos a continuación) es el de fechar igualmente a la Ermita de “Maspaloma” (sin la “s” final, que es cómo se recoge en los documentos de la época) ó la Ermita de San Fernando, que es como la conocemos y denominamos hoy en día.
 Según la “biblia” de los amantes y estudiosos de la historia del Municipio de San Bartolomé de Tirajana: “Los Tirajanas de Gran Canaria”, del Canónigo de la Santa Iglesia Catedral Basílica de Canarias, escritor, investigador y Cronista Oficial de San Bartolomé de Tirajana Don Santiago Cazorla León (1907/2002), cuya personalidad, credibilidad y prestigio está suficientemente reconocida, sitúa la construcción de la “Ermita de Maspaloma” en el s. XVII, más exactamente en el año 1681. Por lo que el pasado año 2011, cumplió 330 años de su construcción.
 
Es este un motivo más que suficiente para júbilo y orgullo, pues el pueblo y la zona turística de Maspalomas consolida su entidad, su identidad, su relevancia y su trascendencia histórica, al mismo tiempo que refuerza sus raíces; con el atractivo añadido del rango que le otorga las huellas dejadas a lo largo de siglos de historia. El historiador Santiago Cazorla León basa sus argumentos en tres pruebas:

En notas encontradas en el Libro editado por la Universidad de Las Palmas: “La Comarca de Tirajana en el Antiguo Régimen”, de Manuel Lobo Cabrera y Vicente Suárez Grimón, que lo constatan.
  La segunda prueba es la que distingue la Ermita de San Fernando de la de Juan Grande, pues en el reparto de las capellanías que hace el obispo Tavira el 27 de junio de 1790 dice que: se entrega una capellanía a la Ermita de Juan Grande, y otra a la Ermita de Maspaloma, ( las dos del Conde); y una tercera a la Ermita de Arguineguín. Como se ve, esta Ermita de Maspaloma no puede ser otra que la de San Fernando.

Y el tercer argumento que esgrime es que, en  la carta del cura de Tunte al obispo Urquinaona del 28 de octubre de 1871, exponiéndole su proyecto de empezar a decir misa un domingo de cada mes en las ermitas de Maspaloma y de Arguineguin. Cuando se refiere a la ermita de Maspaloma -se refiere a San Fernando- y no a la de Juan Grande, donde la misa de los domingos nunca faltó.

Está aún en la mente de todos el hecho de que, previa autorización de la propiedad del inmueble, el Colectivo “Amigos de Maspalomas” hubo de hacer frente a la restauración de la ermita que, ante la desidia y el desprecio de todos los organismos oficiales padecía un deterioro considerable y prueba evidente de este menosprecio, es que en algunas elecciones Municipales hizo de Colegio Electoral y, cuando se recapacitó y se trasladó el colegio electoral al interior de la Casa Condal, empapelaban ésta con cartelería propagandística.


Por todo lo expuesto, hemos de agudizar la imaginación y pensar en una Ermita sola y aislada, igual que tantísimas que están repartidas por las zonas rurales de toda Canarias, a la que un siglo después se le acoplaría, en “L”, el edificio de dos plantas de corte señorial por su frontis y un ala de una planta por su trasera.

  Aquí queda expuesto, para satisfacer la curiosidad de muchos, para el estudio de otros, para posteriores investigaciones y, porque no?..., para la discusión.